Mikel Santiago - El mentiroso

Escuché El mentiroso en Audible y me pareció un thriller muy entretenido. Es una historia ágil, fácil de seguir y bien narrada, ideal si lo que buscas es engancharte rápido sin demasiada complejidad. Es adictivo, necesitas terminarlo. 

La novela arranca con una premisa efectiva: el protagonista, Álex Garaikoa, despierta junto al cadáver de un hombre sin recordar qué pasó. Desde ahí, la historia se convierte en una investigación constante donde él mismo es sospechoso. Todo ocurre en Illumbe, un pueblo lleno de secretos, donde una trama del pasado —relacionada con un antiguo crimen— empieza a salir a la superficie y conecta con el asesinato actual.

El libro funciona muy bien en ritmo y tensión. Mantiene el interés todo el tiempo y juega con la duda de quién dice la verdad. Sin embargo, el final no me impactó tanto como esperaba. No es un thriller complejo ni profundo, pero sí muy efectivo y disfrutable. 

Lo recomendaría sin problema a quien quiera una lectura ligera, entretenida y bien llevada.




Historia con spoilers!

En El Mentiroso, Alex Garaikoa, un joven jardinero de 27 años, se despierta en el hospital, y lo único que recuerda es estar tumbado en el suelo de una fábrica abandonada frente a un cadáver con un golpe en la cabeza, igual que él. Los médicos le diagnostican amnesia retrógrada.

Alex vive en un pueblo costero del País Vasco con su abuelo Jon, que tiene demencia, y su asistenta ucraniana. Además de ser jardinero en chalés de lujo, Alex vende medicamentos ilegales para pagar la deuda contraída por el tratamiento de cáncer de su madre en EE.UU., fallecida años atrás.

Alex empieza a recordar lo acontecido y decide comenzar una investigación para averiguar la verdad. El cadáver de la fábrica resulta ser Félix Arkarazo – escritor exitoso muy polémico que no goza de popularidad en el pueblo tras la publicación de su último libro, en el que relata los secretos más ocultos de los vecinos de la localidad. El escándalo despertó tanto odio entre todos los vecinos, que las amenazas y chantajes eran constantes, y cualquiera podría ser su asesino.

Álex irá recordando lo que sucedió la noche del crimen, y descubrirá que todo se remonta años atrás, al suicidio de Floren, otro vecino del pueblo, ex esposo de Ane y ex novio de Mirari, que son amigas de la adolescencia de Begoña, la madre de Alex... algo no encaja en ese suicidio y Felix el controvertido escritor, quería reflejar esa historia a toda costa en su segunda novela.

Para ello, Félix tramó todo un plan de chantaje en el que amenazaría a Álex con sacar a la luz su negocio clandestino de medicinas ilegales, si no le concedía una entrevista con su abuelo para que le revelara la verdad sobre el asesinato de Floren y así poder plasmarlo en su novela. Pero dicho complot sale mal, y Félix termina siendo asesinado cuando una tercera persona le da un golpe en la cabeza. Una tercera persona que Álex no recuerda.

Mientras la policía continúa sus investigaciones para delatar a Álex como el asesino de Félix, Álex se verá envuelto en una carrera contrarreloj para demostrar su inocencia, y se verá obligado a interrogar a todos los habitantes del pueblo para finalmente descubrir que Félix no era un escritor tan exitoso como creía, que el difunto Floren era en realidad un maltratador alcohólico, y que el verdadero asesino de Félix es Joseba, un antiguo socio de Floren, y a la vez, el padre de la novia de Álex. Pero, sobre todo, Álex descubrirá que entre Joseba y su madre Begoña hubo una pasional aventura de amor en la que Begoña se quedó embarazada y dio a luz a Álex.

Erin y Alex no son hermanos porque Erin es en realidad hija de Floren... en conclusión, la mamá y sus dos amigas de adolescensia se compartieron los novios.

Finalmente, Álex probará su inocencia a la policía, se reconciliará con su padre Joseba, y dará comienzo a una nueva vida, alejada de los negocios ilegales, y dejando atrás todos los misterios de su familia.

El final deja su sinsabor, se siente mentiroso como el titulo del libro, un poco telenovelero y bastante rocambolesco, aunque tal vez eso era lo que pretendía el autor...



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