Charlotte Brontë - Jane Eyre
Clásico popular de la literatura inglesa. Es una novela narrada en primera persona con un tono confesional, casi como si la protagonista estuviera escribiendo sus memorias. Desde el inicio se dirige a un lector implícito y es plenamente consciente de que está contando su propia historia, lo que crea una sensación de intimidad constante. A ratos el relato avanza de manera lineal y reflexiva, como una autobiografía clásica; en otros momentos se vuelve más emocional y desordenado, cercano al flujo de conciencia. Estuvo entretenida, pero su forma es antigua, por lo que cansa un poco. Estructuralmente, pertenece a la tradición de la novela de formación: seguimos a Jane desde la infancia hasta la adultez, observando cómo cada experiencia moldea su carácter. Al mismo tiempo, combina romance con elementos góticos —mansiones aisladas, secretos familiares, incendios, locura— que le dan una atmósfera oscura y melodramática muy propia del siglo XIX. El estilo puede sentirse antiguo hoy: frases la...