Delphine de Vigan - Las lealtades

Llegué más o menos hasta la mitad del libro y decidí dejarlo. No fue porque estuviera mal escrito; al contrario, Delphine de Vigan escribe muy bien. Simplemente no logré engancharme.

La historia gira alrededor de Théo, un adolescente que empieza a beber alcohol como una forma de escapar de los problemas que vive entre sus padres separados. A su alrededor aparecen otros personajes, especialmente una profesora que sospecha que algo no está bien y una mujer que también carga con sus propios conflictos. Poco a poco se va mostrando cómo todos están unidos por esas “lealtades” silenciosas: los secretos que se guardan, las cosas que nadie dice y las cargas emocionales que cada uno lleva por dentro.

No conecté con el libro porque no es una novela donde uno siente que la historia avanza o que quiere seguir leyendo para descubrir qué va a pasar. Más bien es una exploración de los estados emocionales de los personajes. La tensión está en lo que sienten y no en lo que ocurre. Y ese tipo de narrativa, al menos en este momento, no logró atraparme. Sentí que estaba esperando que pasara algo, pero el interés del libro estaba justamente en detenerse a observar las emociones, los silencios y los matices psicológicos.

Es de esos libros que seguramente funcionan muy bien para quienes disfrutan la literatura intimista y los retratos de personajes. Yo, en cambio, necesito que además haya una historia que me empuje a seguir pasando páginas. Esta vez no la encontré, así que preferí dejar el libro a la mitad y seguir con otra lectura.





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